POR EL FIN DE LAS ATROCIDADES Y LA SOLUCIÓN DE LA GRAVE CRISIS HUMANITARIA EN KORDOFÁN DEL SUR


El pasado 5 de junio estalló un conflicto armado en la región de Kordofán del Sur y Montes Nuba, en lo que el próximo 9 de julio será la frontera entre Sudán del Norte y el recién nacido país Sudán del Sur. El conflicto es el resultado de las tensiones surgidas tras la elección como gobernador de la región, con serias sospechas de fraude electoral, de Ahmed Mohammed Haroun, acusado por la Corte Penal Internacional de la Haya de crímenes contra la humanidad. La región se ha convertido en zona de guerra. La aviación sudanesa ha realizado bombardeos sistemáticos indiscriminados contra la población civil. Fuentes fidedignas afirman haber sido testigos de ejecuciones sumarias, asesinatos indiscriminados, arrestos arbitrarios, torturas, incendios de casas y más atrocidades por parte de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), apoyadas por las Fuerzas Populares de Defensa (PDF), en la zona de Kadugli, la capital de la región, en lo que parece una operación de limpieza étnica contra la población de la zona, con mayoría de etnia Nuba. Naciones Unidas estima que más de 40000 personas han tenido que huir del conflicto entre los citados grupos y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA), el grupo armado del Sudán del Sur, aunque otras fuentes elevan la cifra de desplazados a más de 75000. Este enorme desplazamiento de personas, sin lugar a donde ir y en una zona en la que las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria están encontrando grandes obstáculos para el acceso, hacen que se pueda producir, que ya se esté produciendo, una crisis humanitaria de proporciones gigantescas.

Ante esta situación, el Grup de Cooperació Aguiluchos quiere ser un altavoz del sufrimiento de las personas en Kordofán del Sur y Montes Nuba, denunciar las atrocidades que se están cometiendo y, a todos los niveles de responsabilidad, exigir:

Que cesen inmediatamente los bombardeos aéreos y los combates en Kodofán del Sur y Montes Nuba para poder atender las necesidades de la población en la zona del conflicto y de las personas desplazadas.

Que se permita a las organizaciones humanitarias el acceso a la zona sin ninguna restricción.

Que cese la censura sobre la información para que la comunidad internacional sea consciente de la magnitud de lo que allí está sucediendo.

Que la misión de Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) sea dotada con más efectivos y medios para poder proteger de forma más eficiente a la población civil.

Que una comisión internacional investigue los crímenes cometidos en la zona, incluyendo posibles crímenes contra la humanidad y de limpieza étnica.

El clamor del sufrimiento de las personas hace que no podamos estar callados y que prestemos nuestra voz a los que no la tienen para decir que hay que acabar con esta barbarie, que la comunidad internacional debe reaccionar para parar este horror y que la paz y la convivencia entre los pueblos son posibles y han de tener su oportunidad.

Barcelona, 21 de Junio de 2011





NOTICIAS SOBRE LA LIMPIEZA ETNICA QUE EL GOBIERNO DE SUDÁN ESTÁ LLEVANDO A CABO EN KORDOFÁN


Sudán: Continúa la barbarie!!

A pesar de que con fecha 28 de Junio de 2011, el Gobierno de Sudán representado por el National Congress Party (NCP) y el Movimiento de Liberación Popular de Sudán Norte (SPLMN) firmaron un acuerdo marco sobre los estados de Kordofán del Sur y Nilo Azul, que debía poner fin al conflicto bélico que desde el 5 de Junio está cebándose con la población civil de la zona, Omar Al Bashir, presidente de Sudán del Norte y acusado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad en Darfur, desautorizó a sus representantes renunciando al acuerdo y ordenando continuar con las acciones militares en la zona.

kauda1

Este hecho no es más que un macabro paso más de Omar al-Bashir para continuar con la campaña de limpieza étnica en el estado de Kordofán ante la mirada pasiva de la comunidad internacional y la falta de interés por parte de los grandes medios del mundo occidental. Muchas fuentes hablan ya de más de 400.000 civiles desplazados por el conflicto mientras que la comunidad internacional, que lamentablemente nos representa a todos nosotros, no es más que un mero espectador de lo que allí sucede.

Naciones Unidas, a través del
Informe de Situación de los Derechos Humanos por el estado de violencia en el estado de Kordofán del Sur del mes de Junio (descárgate la versión en Inglés) y elaborado por la Misión de Naciones Unidas en Sudán (UNMIS), culpa directamente al régimen de Khartoum de las violaciones de los derechos humanos y de las leyes humanitarias internacionales.

¿Cuántos más niñas y niños deben sufrir el azote de la violencia para que lo que allí sucede sea noticia? ¿Hasta cuándo piensa no hacer nada la comunidad internacional? Exigimos el cese inmediato de la violencia contra civiles y exigimos a la comunidad internacional que nos representa, que actúe de inmediato para poner fin a esta barbarie.


Que la comunidad internacional pare la barbarie!!!

¿Podemos quedarnos parados ante tanta barbarie e injusticia? ¿Quién nos asegura que alguna gota de ese petroleo manchado de sangre no ha entrado en los depósitos de nuestros vehículos? Eso, de una manera u otra, nos hace también responsables de lo que está pasando en Sudán. Hagamos uso de esa responsabilidad y denunciemos lo que allí está pasando. No podemos estar callados. La paz es posible, la convivencia pacífica de los pueblos es posible y para que la paz tenga finalmente su oportunidad, debemos forzar a la comunidad internacional para que pare este horror. Ayúdanos a que se sepa lo que está ocurriendo en Sudán.

El Grup de Cooperació Aguiluchos queremos hacernos eco del artículo para la AFP publicado el pasado 17 de Junio por el periodista británico destinado en Sur Sudán Peter Martell. En él, relata el horror que se vive en Kordofán del Sur a través del testimonio de un testigo presencial de los hechos. Lo que viene a continuación es la traducción al castellano del citado artículo.


JUBA, Sudan, Junio  17, 2011 (AFP) – Cuerpos por las calles, trabajadores cavando tumbas y hombres armados persiguiendo a miembros de la etnia Nuba – el horror todavía estremece a aquellos que consiguieron escapar de la violencia que arrasa el estado fronterizo de Sudán.

“Estábamos regresando de la iglesia, cuando vimos muchos soldados gritando ¡fuera, fuera, fuera!“ nos dijo Yusuf, un ciudadano de 40 años, residente en Kadugli, capital de Kordofán del Sur.

"Primero disparaban al aire, pero después hubo fuego de artillería” añadió, proporcionando uno de los primeros informes como testigo de la lucha en el lugar.

"Después de esto, empezó la matanza” Yusuf no es su verdadero nombre, nos pidió permanecer en el anonimato por razones de seguridad, diciendo que tenia miedo a represalias contra miembros de su familia o amigos.

Duros enfrentamientos en Kordofán del Sur, estado en la frontera entre Sudan Norte y Sudan Sur, han arrasado la zona desde el 5 de Junio.

Las fuerzas de Khartoum están luchando contra las milicias aliadas en el norte del Ejercito de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA), el ejército del sur de Sudán, que está muy cerca de convertirse en un nacion independiente.

Duros bombardeos aéreos han tenido lugar por toda la zona y la ayuda humanitaria ha sido seriamente restringida, provocando la condena de toda la comunidad internacional.

Líderes religiosos y activistas de derechos humanos han declarado que se trata de una política de limpieza étnica del gobierno, dirigida contra la población indígena Nuba que luchó junto con los entonces rebeldes del sur durante la cruel guerra en Sudán desde 1983 al 2005.

Khartoum rechaza cualquier acusación de limpieza étnica, y afirma estar desarmando a la milicia del norte aliada al SPLA, que se estima en unos 40000 miembros.

Declara que no tolerará la existencia de dos ejércitos dentro de sus fronteras una vez el sur de Sudan haya ganado el reconocimiento internacional después del 9 de Julio.

Pero Yusuf tiene otra versión.
"El gobierno dice que todo empezó cuando fueron a desarmar al SPLA y se negaron, y empezaron a disparar”, comentó hablando desde Juba, la capital del sur, donde tuvo que huir con su familia.

"Pero si hubiesen estado en la ciudad de Kadugli, podrían haber comprobado que todo había sido planeado de antemano. Nada más empezar, las Fuerzas Armadas Sudanesas (el ejercito del Norte), ya daban ordenes, tu aquí, tu empieza allí, y tu ataca desde allá. Estaba muy bien organizado con antelación”

Para hombres como Yusuf, un Nuba, el estallido de la violencia le devuelve a los días brutales de matanzas y desplazamientos forzados por la guerra civil, tácticas que según los historiadores fueron después utilizadas en la región oeste de Darfur, arrasada por la guerra de Sudán.

Tradicionalmente, la gente de Kodofan del Sur co-habitaba a pesar de todo y Yusuf todavía guarda buenas relaciones con su vecino del grupo étnico árabe Baggara.

Pero su vecino también es miembro de la Fuerza Popular de Defensa (PDF), una milicia muy temida que es ahora parte del ejercito sudanés.


"Hablábamos y ayudaba en el negocio, pero sé que también es un miembro del PDF” declaró. “Es un partidario de Ahmed Harun” añadió, refiriéndose al recientemente elegido gobernador del estado, un hombre buscado por la Corte Criminal Internacional por cargos criminales en Darfur.

"Me dijo que el PDF posee nuevo armamento y les han proporcionado gran cantidad de munición. También dijo que habían recibido instrucciones concretas: limpiar la basura. Si veis a un Nuba, que desaparezca. Me dijo que había visto dos camiones llenos de gente con las manos atadas y los ojos vendados, dirigiéndose hacia donde estaban cavando agujeros para fosas al otro lado de la ciudad."


Después de dos días escondidos dentro de su casa, Yusuf y su familia decidieron escapar.

"Nos avisaron que los soldados iban de casa en casa buscando partidarios, así que sabíamos que teníamos que huir."

"
No nos llevamos nada, para parecer que simplemente íbamos a dar un paseo. Al salir, vimos en la calle al menos dos cuerpos sin vida, civiles, y los soldados y la policía estaban al lado, charlando como si no hubiese pasado nada”.


"Yo les decía a los de mi grupo: caminar despacio, pretender no estar asustados ni tener miedo, que ninguno se ponga a correr. Si nos ha llegado el momento de morir, moriremos, pero no lo provoquemos.”

"Estoy seguro que me salvaron la vida porque llevaba en brazos a un niño, un bebé."


El impacto de los duros enfrentamientos se podían ver por toda la ciudad.

Las casas y oficinas de ayuda había sido saqueadas, mientras que las tiendas de literatura cristiana habían sido incendiadas. Habían disparado contra las iglesias y los edificios destruidos, hechos soportados por otros informes independientes.

Una vez a salvo en el coche, el grupo pudo ver cientos de personas desplazadas, muchas de ellas agrupadas fuera de las puertas del asentamiento de Naciones Unidas, en busca de seguridad, cobijo o comida.

Mientras intentaban salir de la ciudad, Yusuf y su familia pasaron por controles vigilados por hombres armados, donde tuvieron que negar que eran partidarios del SPLA.

"Condujimos despacio hasta salir de la ciudad, y una vez fuera vimos a dos árabes que querían que les llevásemos en coche. Nosotros sólo deseábamos escapar, pero los llevamos, y fue una suerte.”

"En el siguiente control, los soldados gritaron: ¿Quienes sois? ¿De quien sois partidarios?, pero al ver a los árabes, nos saludaron como diciendo, ‘sois de los nuestros’.” AFP 170911 GMT JUN 11


Bombardeos Indiscriminados contra la población civil en Sudán

El pasado Domingo 5 de Junio estalló un conflicto armado en la zona de South Kordofan y los Montes Nuba de Sudán que puede causar una gran crisis humanitaria si la comunidad internacional no actúa de inmediato.

kauda2 kauda4a

Este conflicto es el resultado de las tensiones surgidas tras las elecciones fraudulentas del pasado mes de Mayo donde Ahmed Mohammed Haroun, acusado por la Corte Penal Internacional de la Haya (ICC) de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Darfur, resultó reelegido como gobernador de la zona.

En la declaración del Arzobispo anglicano de Juba, Primado y Metropolitano de la Provincia de la Iglesia Episcopal de Sudán, el reverendo Daniel Deng Bul Yak, hecha el día 14 de Junio, se denuncian los actos de violencia y bombardeos sistemáticos e indiscriminados contra la población civil. Este situación ha hecho que alrededor de 75.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, hayan huido de los combates refugiándose en las montañas.

Fuentes fidedignas en la zona (Descargar Informe de Sudan Democracy), denuncian que muchos de los que huyen a los montes son tiroteados desde helicópteros. Torturas, asesinatos y ejecuciones sumarias son otras de las atrocidades, denunciadas por testigos presenciales, que se están cometiendo contra la población civil por parte de las fuerzas armadas sudanesas (SAF) y las Fuerzas Populares de Defensa (PDF). Así mismo, el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA) es acusado de no defender a la población civil de los ataques que están sufriendo. La misión de Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) ha sido también acusada de omisión de protección de civiles alegando que el mandato de la misión no lo permite. La falta de comida, medicinas y lugares para cobijarse de los 75.000 desplazados pone en serio peligro sus vidas a no ser que se actúe inmediatamente.

El Grup de Cooperació Aguiluchos, al que le unen lazos de amistad con el pueblo Sudanés, nos sumamos a la declaración de denuncia del Rev. Dr. Daniel Deng Bul Yak y condenamos enérgicamente el uso de la violencia contra la población civil que habita en la región de los Montes Nuba.

Exigimos la creación de una zona de exclusión aérea por parte de Naciones Unidas que evite de inmediato los bombardeos contra la población civil, la declaración de Kordofán del Sur como zona de emergencia humanitaria y el establecimiento de un corredor humanitario que permita que las ONG’s que trabajan en la zona puedan hacer llegar la ayuda humanitaria a los desplazados.

Ayúdanos a distribuir este mensaje pues el mundo debe saber lo que está sucediendo y los medios no nos dicen. No podemos quedarnos parados ante esta atrocidad. La paz en Sudán es posible, ayudemos a que sea una realidad. (Descarga el original de la declaración de violencia de la Iglesia Episcopal de Sudán)